El cierre progresivo de la Justicia Nacional del Trabajo para traspasar el fuero a CABA cambiará el criterio de los juicios laborales.
La Ley de Modernización Laboral que se aprobaría el próximo jueves incluye el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la ciudad de Buenos Aires. Para los expertos, se pueden anticipar cambios de criterios respecto de jueces con vínculos con la CGT y anti empresa. Sin embargo, también advierten que se puede perder independencia judicial y promover amparos de jueces afectados.
Cómo puede cambiar la tendencia de los fallos
“Seguramente la Justicia laboral de CABA tendrá criterios más aggiornados a los tiempos que corren. La Ley de Modernización Laboral ayudará en este aspecto”, afirma el laboralista Osvaldo Jofré.
“Al intervenir el Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires como instancia de alzada de la Cámara del Trabajo, las sentencias serán más beneficiosas a las empresas”, indica Luis Discenza, del estudio Adroguë, Marques, Zabala & Asoc, pero advierte que la Justicia nacional laboral”es un fuero muy especializado con jueces muy probos, que debería seguir funcionando”.
El laboralista y ex presidente de la UIA Daniel Funes de Rioja adelanta que la creación de un fuero laboral desde cero en CABA permitirá dotarlo de tecnología y asegurar mayor celeridad en la resolución de las causas, que hoy demora hasta 10 años.
“La abultada suma de intereses por actualización con que se terminan resolviendo las causas es el gran problema de los juicios laborales hoy, y eliminar las causas cortará con la industria del jucio que se monta sobre la demora de las causas”, sostiene.
“El traspaso consolida un proceso de autonomía largamente pendiente y permite que la Ciudad avance hacia un sistema propio, más ágil y moderno, orientado a brindar mayor previsibilidad en la resolución de conflictos individuales del trabajo”, explica Javier Sabin, de EY Argentina.
Cuáles son las ventajas del traspaso de juzgados laborales
Bonfiglio enumera las siguientes ventajas del traspaso de la justicia laboral de la ciudad de Buenos Aires al ámbito local:
- Coherencia de CABA con las restantes provincias.
- La Justicia Nacional del Trabajo dejaría de recibir nuevas causas y puede agilizar la resolución de las existentes.
- El Tribunal Superior de Justicia de CABA ya se expidió acerca de los intereses judiciales del Trabajo, unificando criterios.
- Oportunidad para reevaluar criterio, junto con la reforma laboral.
- Certeza en los recursos extraordinarios al Tribunal Superior CABA, ya que hoy en algunos casos se recurre a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Cuáles son los inconvenientes de la reforma
En contraposición, se presentan las siguientes desventajas:, enumera Bonfiglio:
- Se plantea el interrogante acerca de la capacidad de la nueva Justicia laboral teniendo presente que hoy el fuero nacional cuenta con 80 juzgados y 10 salas, mientras que CABA dispuso 2 salas y 10 juzgados.
- Plantea un desafío para los abogados, ya que el sistema de gestión, los horarios, lugares de atención e incluso las reglas procedimentales serán diferentes.
- Genera incertidumbre jurídica, porque no habrá criterios previos conocidos y perderán vigencia los plenarios de la Cámara Nacional del Trabajo.
- Las cuestiones laborales de índole federal serán tratadas por el fuero federal, que no tiene especialización en aspectos de Derecho del Trabajo.
“En cuanto a los desafíos, en mi opinión, el mas importante es la convivencia temporal entre un fuero nacional “residual” y un fuero local recién constituido, con cierres de juzgados vacantes y concursos suspendidos, elementos que podrían complejizar la operación durante el período de transición y lo que es peor, dictar fallos diferentes ante iguales condiciones y antecedentes.”, subraya Sabin.
Qué críticas de parcialidad y conflictos anticipan
“El riesgo que yo advierto es la eventual falta de independencia de los jueces que integraran el nuevo fuero del trabajo de la CABA”, afirma Julio Lalanne, abogado laboralista de ejecutivos de empresa.
“Los jueces de la actual Justicia Nacional del Trabajo (más de 100, actualmente) fueron designados a lo largo del tiempo por sucesivos gobiernos, es decir, son jueces que no responden a un mismo color político.”, asegura.
“Al contrario, los nuevos jueces que designe la Ciudad de Buenos Aires, en un plazo muy corto (180 días, según el acuerdo), serán designados por las mismas fuerzas políticas que gobiernan en la Ciudad y en la Nación, y es probable que se utilice para seleccionarlos que tengan una forma de pensar afín a la de esos partidos políticos”, opina.
“El riesgo es que esta nueva Justicia laboral de la CABA esté integrada por jueces obsecuentes con quiénes los designaron, genuflexos con el poder político que los eligió y faltos de verdadera imparcialidad”, enfatiza.
Por otra parte, advierte, “no se trata de una transferencia racional de la estructura y de los recursos existentes en el actual fuero laboral de la Capital Federal. Por el contrario, se busca la eliminación de la Justicia Nacional del Trabajo: un borrón y cuenta nueva”, advierte
“Los juicios actuales y los que puedan iniciarse en los próximo 180 días quedan en la actual Justicia del Trabajo, pero se van a terminar aunque sea entre los 5 y 10 años próximos . ¿Qué pasará con los jueces que integran hoy el fuero laboral cuando llegue la “finalización del funcionamiento y el posterior cierre” de la Justicia del Trabajo?”, se pregunta.
“No me extrañaría que la Asociación de Magistrados de la Justicia Nacional o incluso algún juez en forma individual interpreten el contenido de este acuerdo como una forma de presión para obligarlos a renunciar o a jubilarse. Mí pronóstico es que habrá amparos y conflictos judiciales con motivo de este Acuerdo”, adelanta.
Sabin concluye, sin embargo, que “el traspaso abre una ventana para modernizar la justicia laboral en la Ciudad y dotarla de mayor autonomía eficiencia, aunque exige una implementación cuidadosa para evitar disrupciones e inequidades durante la etapa de transición”.
Fuente: iprofesional
