Retenciones de 0% para las exportaciones de productos orgánicos y agroindustriales

Así lo fijo el Gobierno para los productos ecológicos, biológicos y orgánicos, y sumó a la misma reducción arancelaria unos 200 agroindustriales.


El Gobierno fijó en 0% las retenciones a las exportaciones de productos ecológicos, biológicos y orgánicos, y sumó a la misma reducción arancelaria unos 200 agroindustriales, a través de los decretos 851/2021 y 852/2021 publicados hoy en el Boletín Oficial.


El primero de ellos estableció en 0% la alícuota del derecho de exportación para los productos que revistan la condición de ecológicos, biológicos u orgánicos, debidamente certificados y autorizados por el organismo competente.


Además, redujo en cinco puntos porcentuales la alícuota para los productos de carácter ecológico, biológico u orgánico sujetos a precios internacionales y con alícuotas más elevadas.


En este caso, la medida contempla al trigo y harina de trigo; maíz, poroto, harina, pellets y aceite de soja y margarinas con certificación orgánica.


El Gobierno destacó que «la producción orgánica implica la elaboración de alimentos diferenciados mediante la aplicación de técnicas y prácticas tendientes a la preservación del ambiente y la sustentabilidad de los sistemas productivos».


Al respecto, señaló que «el citado modo de producir genera una mayor utilización de mano de obra respecto de la producción convencional, el restablecimiento de los suelos y una alternativa válida para un país que busca ampliar su oferta exportable de alimentos diferenciados».


Asimismo, indicó que «la demanda de alimentos orgánicos representa un mercado con alto potencial de desarrollo a nivel nacional y se encuentra en crecimiento a nivel internacional».


Por lo tanto, consideró que «resulta conveniente incentivar la producción y exportación de alimentos diferenciados por su modo de producir, acorde al criterio de fomentar mayor producción de alimentos con valor agregado».


En el otro decreto, el Gobierno fijó a partir del 1 de enero de 2022 las alícuotas del Derecho de Exportación para determinadas posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur correspondientes al sector agroindustrial.


«Teniendo en cuenta la delicada situación macroeconómica actual, como también la necesidad de promover las exportaciones para un mayor crecimiento y desarrollo, al momento de elegir los productos a incluir en la presente medida, se consideraron aquellos productos agropecuarios de las economías regionales que implicaran un bajo o nulo impacto en los precios internos«, puntualizó el Poder Ejecutivo.


Retenciones 2022: internas

En los últimos días, más precisamente luego de un reportaje al secretario de Comercio, Roberto Feletti, en un medio gráfico local comenzó un fuerte debate dentro del Gobierno sobre el futuro de las retenciones. «El más tradicional de aumentar los derechos de exportación y un alternativo de crear fideicomisos de subsidio cruzado, como sucede en el mercado del aceite mezcla». Además aseguró que Martín Guzmán «estuvo de acuerdo en evaluarlas».


Feletti fue consultado sobre el aumento del precio de la carne en el mercado local y mencionó medidas que habrían analizado en un encuentro con Kulfas, Martín Guzmán y Julián Domínguez. «tenemos que desvincular los precios internos de los internacionales», contestó.


Es equivocado razonar que el problema de las retenciones es por el aumento del precio de la carne. El problema es de tipo conceptual y hay dudas en las empresas y el mercado financiero acerca de cómo terminará esta nueva Guerra de las Retenciones Capitulo I.


El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, reconoció que, de cara a 2022, «está en análisis» el esquema de las retenciones al vino, que hoy se ubican en el 4,5%. «Es un tema que está en análisis, seguramente que el año que viene se va a trabajar sobre ese tema». Además, destacó que, no obstante, que las últimas cifras de exportación muestran que «el tema del importe de las retenciones hoy no está constituyendo un obstáculo para exportar».


Consultado sobre las declaraciones de Feletti respecto a la posibilidad de reajustar los derechos de exportación, se limitó a mencionar: «No voy a dar ninguna opinión sobre el tema». Además, sostuvo que seguirá vigente hasta el 31 de diciembre próximo el sistema de cuotificación de exportaciones de carne, y aseguró que se está trabajando en un nuevo esquema para 2022. Domínguez, reclama en reuniones privadas mantener bajo su jurisdicción cualquier decisión que tenga que ver con el sector agropecuario, y una decisión sobre las retenciones a las exportaciones está directamente ligado a su terreno de acción.


En un evento en la Bolsa de Cereales, Domínguez, rechazó hablar sobre el tema. Si bien aclaró que mantiene una relación «excelente» con Feletti, mostró que tiene un criterio diferente para neutralizar los aumentos de la carne. «Somos servidores públicos y tenemos la obligación de trabajar en cada una de las dificultades. No me van a encontrar a mí en discusiones políticas. No se me pidió ni se me convocó para hacer política», dijo.


Lo concreto es que las declaraciones de Feletti sobre la posibilidad de aumentar las retenciones a las exportaciones despertaron nuevas tensiones en el equipo económico. El miércoles pasado el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas desautorizó a Feletti al manifestar que «Feletti tuvo una actitud que no es la más indicada y pensar en voz alta no es lo más apropiado, de ninguna manera hay una decisión tomada y lo que se está haciendo es analizar diferentes alternativas».


La reunión del pasado jueves entre Feletti y los ministros Kulfas, Guzmán y Domínguez habría sido la que encendió la mecha. Allí se llegó a una conclusión unánime: algo hay que hacer para evitar que el aumento de los precios internacionales de la carne se traduzca en más inflación sobre la canasta argentina de los alimentos y la palabra estrella del encuentro fue «desacople». Algo que utilizó como argumento el kirchnerismo en el 2008 en su guerra con el campo por el aumento de las retenciones que finalizó con el voto no positivo del entonces vicepresidente Julio Cobos.

las declaraciones de Feletti sobre la posibilidad de aumentar las retenciones a las exportaciones despertaron nuevas tensiones en el equipo económico
Feletti habló de aumentar las retenciones a las exportaciones y se despertaron tensiones en el equipo económico.


El inconveniente es que luego de esa reunión no hubo unanimidad en qué criterio seguir. Las propuestas que mostró Feletti fueron subir las retenciones a la carne o armar un fideicomiso similar al que se aplica para la industria aceitera que cubre con parte de los derechos de exportación los costos para sostener los precios del mercado interno.


Tanto Guzmán como Kulfas, sostienen que la prioridad en materia macroeconómica es acumular reservas producto de un aumento de las exportaciones de todos los sectores que sean posibles. Este es el caso de las iniciativas de Desarrollo Productivo, el ministerio a cargo de Kulfas, para promover las ventas al extranjero de las pymes de todos los rubros.


En el entorno de Guzmán explican que «subir las retenciones solo surte el efecto de desacoplar los precios internacionales de los precios domésticos si se logra disuadir las ventas en el extranjero y volcar esa oferta al mercado interno por lo tanto para que las retenciones sean efectivas como medida para contener los precios, sí o sí el Banco Central recibirá menos liquidación de dólares por el lado de los frigoríficos».


Esto explica que Guzmán busque dilatar las propuestas de Feletti para buscar dentro del equipo económico más amplio con las mesas económicas ampliadas de las que participan también el presidente del BCRA Miguel Pesce, la titular de la AFIP Mercedes Marcó del Pont y otros ministros. Domínguez por su parte busca la recomposición del stock ganadero y un incremento en la actividad agropecuaria algo que no se condice con un futuro aumento de las retenciones para mejorar los números fiscales. Para esto es clave que Domínguez consiga dinamizar las inversiones en el sector para hacer crecer paulatinamente el stock de cabezas de ganado para poder atender al mercado interno y a un mercado externo cada vez mayor. Con esto podría evitarles a los exportadores del sector un aumento de las retenciones que, de acuerdo a estimaciones de la Secretaría de Comercio podrían subir del 9% actual hasta un 12% para conseguir el desacople de los precios buscado.


Fuente: iProfesional